lunes, 11 de noviembre de 2013

Purifica tu mente al volver del entretenimiento del mundo

Santiago 1:21 dice, “Por lo cual desechando toda inmundicia y todo resto de malicia, recibid con humildad la palabra implantada, que es poderosa para salvar vuestras almas.” ¿Cómo
recibes la palabra implantada? Poniendo a un lado toda inmundicia y malicia. Esto es lo que hace que la Palabra sea “inrecibible.” Me sorprende cuántos cristianos ven los mismos programas de televisión banales, vacíos, tontos, triviales, provocadores, sugestivos, inmodestos que la mayoría de incrédulos ven y se preguntan por qué sus vidas espirituales son débiles y su experiencia en la adoración es superficial sin intensidad.
Si realmente quieres escuchar la Palabra de Dios de la manera que él quiere ser escuchado en verdad, gozo y poder, apaga el televisor el sábado en la noche y lee algo verdadero y grandioso
y hermoso y puro y honorable y excelente y digno de alabanza (ver Filipenses 4:8). Entonces mira a tu corazón desmarchitarse y comenzar a tener hambre por la Palabra de Dios.

J. Piper

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